Te conocí un día de Enero con la luna en mi nariz, y como vi que eras sincero en tus ojos me perdi.
¡Que torpe distraccion! que dulce sensacion.
Y ahora andamos por el mundo como Eneas y Benitin, , ya te encontre varios
rasjuños que te hicieron por ahi.
Pero mi loco amor, es su mejor doctor.

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